El camino recorrido

La historia que nos ha traído hasta aquí

Tombs Creatius nació en el año 1998. Después de formar parte de la Companyia de Comediants La Baldufa, Tombs da salida a un lenguaje diferente, relacionado con el juego y con la educación, cambiando el espacio escénico por el espacio de calle. Después de un año de experimentación y de organización de talleres y actividades escolares, Tombs Creatius, con Toni Tomàs como impulsor, se centra en la parte más lúdica de la compañía, descubriendo todo un mundo de juego artesanal llevado a calles y plazas que responde a una inquietud que desde pequeño ha tenido: inventar nuevas formas de jugar. Descubrir en una plaza de Lleida las instalaciones de Guixot de 8 creadas por Joan Rovira fue como abrir un libro con las páginas en blanco para escribir la propia historia. Nada estaba escrito y todo estaba por explorar. A partir de aquí, surgió del corazón de Tombs Creatius un lenguaje propio, que se expresa en la calle a través del juego. Y se construye con la colaboración de mucha gente que ha ido materializando, a lo largo de la historia de la compañía, todo aquello que brotaba de la mente de Toni.

Con la primera colección, la Feria de Curiosidades, hicimos el primer paso del camino, en el año 1999. Después, llegó El arriero de juegos en el 2004 y trajo bajo el brazo uno de los grandes hitos de la compañía: el encargo en 2008 por parte del Festival Internacional de las Artes de Costa Rica (FIA) de construir in situ una propuesta de juegos ambientada en la fauna local y decorada por los artistas del país. Estos juegos estuvieron tres años de gira por Costa Rica.

Mientras, en el taller de Bellpuig, la imaginación ya daba vueltas y nacían nuevas propuestas y se incorporaban nuevos lenguajes expresivos. Abrir las puertas a los universos oníricos y al talento artístico del ilustrador Carles Porta aportó un plus a las propuestas hechas hasta entonces. En Colores de Monstruo, los juegos de madera se convirtieron en esculturas que expresan, que se explican en un lenguaje estético diferente. El arte combinado con la artesanía de madera abrió el camino a un universo imaginario que además de jugar, hace soñar. Sólo faltó incorporar ingeniería y mecanismos electrónicos, de la mano de Sergio Sisques, para materializar toda la creatividad que hervía en el taller. Así nació, en el año 2013, El extraño viaje del Señor Tonet. La siguiente colección de juegos no se contentaba con jugar y quería ser. Se convirtió en la primera colla castellera nacida en una carpintería. Los Xics del Xurrac son un juego simbólico, pero también son valores, son castells, son la voluntad de formar parte de este patrimonio.

Las inquietudes de la compañía también han ido explorando otros caminos diferentes al de los juegos a lo largo de nuestros 20 años de historia. Las vivencias, las experiencias emocionales nos interesan porque queremos hacer latir corazones y por eso, en el año 2009, creamos la Puck Cinema Caravana, el cine más pequeño del mundo, de la mano con Carles Porta. En el año 2017, esta propuesta consiguió ser el premio Pom d’Or -el reconocimiento del público al mejor espectáculo- del VII Festival Senseportes de artes de calle de Argentona. Dando vueltas por el mundo, abriendo bien los ojos en festivales donde nos invitaban, conociendo a gente interesante, experimentando propuestas imaginativas que nos sacuden el alma, en el Buskers Bern Festival (Suiza) se encendió la chispa para crear El Viaje, una experiencia individual y única, servida en una caravana de feria para recorrer un camino que sólo se hace una vez en la vida.

La mente y el corazón de Tombs Creatius no dejan de crear por mucho que hayamos celebrado 20 años. Siempre encontramos nuevos mundos por explorar. No nos cansamos nunca de dejar que nuestra imaginación juegue libremente en las plazas inventando nuevas formas de divertirnos, de sentir, de dejar una huella emocional en nuestra memoria. Somos criaturas y lo tenemos siempre presente.

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